Los implantes cocleares hacen la función en el oído interno de las células ciliadas, dañadas o inexistentes. Los electrodos insertados en las cócleas (cirugía) envían las señales a los nervios auditivos y de estos al cerebro que es el que las procesa, previamente codificadas (programación). La rehabilitación específica de los implantes cocleares es la Terapia Auditiva Verbal, TAV. Cirugía, programación y rehabilitación específica constituyen el tratamiento actual para instaurar o restaurar el sentido de la Audición en aquellas sorderas que previamente diagnosticadas así lo indiquen sin dudas.
Constan de dos partes una parte interna que se implanta quirúrgicamente en la cóclea y que consiste en una guía de electrodos, y una parte externa que consta micrófono, procesador de voz y antena. Los nervios auditivos reciben los impulsos eléctricos gracias al estímulo de los electrodos, (5) generando así el sonido que se ajusta en varias sesiones de programación personalizada para que el tono y frecuencias asemejen lo más perfectamente posible al habla y sonidos de la audición natural.
Los implantes cocleares se realizan tanto en niños como en adultos sordos profundos y actualmente en severos cuando el diagnóstico corrobora que la sordera es irreversible. Los resultados varian según el grado de pérdida auditiva. Los pacientes postlocutivos son aquellos que han perdido la audición tras haber desarrollado lenguaje.
Los pacientes prelocutivos son aquellos que han perdido la audición antes de haber desarrollado lenguaje. En este grupo el factor que determina los resultados es la edad de implantación y varia desde un desarrollo normal del lenguaje en niños implantados antes del año de vida, hasta los pobres resultados alcanzados en aquellos niños o adolescentes que implantados tardíamente, después de los seis años ya tienen desarrollado su cerebro de manera visual y sin memoria auditiva sonora.
La parte externa, es una microcomputadora, compatible con otras tecnologías que interactúan con ella para la mejor comprensión de la palabra, mediante estos "oídos artificiales o biónicos" como se los ha dado en llamar, pues no son prótesis algo que suple al sentido mismo de la audición, aunque de manera artificial imitando a la humana e incluso mejorándola en algunos aspectos (eliminación de ruidos de fondo selectivamente). Tales son, la Frecuencia Modulada y el Bucle Magnético.
|